AntenaLas comunicaciones han cambiado mucho desde que, allá a finales del siglo XVIII se inventara el telégrafo que, de alguna manera, fue la primera versión de transmisión eléctrica de datos existente, aunque luego fue sin duda superado por el teléfono debido a las inmensas posibilidad que éste abría (siglo XIX).

Estos dos inventos más que centenarios han supuesto un antes y un después en las comunicaciones y en la forma de contactar e interactuar de las personas además de permitir que las máquinas se comuniquen e interactúen entre ellas de forma totalmente autónoma. Pero lo que de verdad ha supuesto una gran revolución y ha modificado estos dos artilugios de forma definitiva, ha sido el descubrimiento de la radiación electromagnética, y de su mano las comunicaciones inalámbricas.

Las comunicaciones inalámbricas, como su nombre indica, son aquellas en las que se interconectan dos o más puntos entre sí sin necesidad de contacto físico y existe la posibilidad del intercambio de información entre ellos. Esta interconexión e intercambio de información puede llevarse a cabo de varias maneras pero, sin duda, la forma más extendida, popular y que más curiosidad causa a los usuarios son las comunicaciones radioeléctricas.

Las comunicaciones radioeléctricas se basan en la transformación de las señales eléctricas procedentes de un equipo de comunicaciones (emisor) en ondas electromagnéticas que viajan por el espacio  para ser captadas por el otro extremo (receptor), el cual realiza el trabajo contrario, transforma esas ondas de radio en señales eléctricas que son procesadas. Así el mensaje enviado es entregado a la otra parte. Quizá esto te suene un poco a trabalenguas, más si no estás familiarizado con la jerga “teleco”, pero en esencia es transformar señales eléctricas en ondas para poder enviarlas por un medio (normalmente el aire, pero también el vacío) y hacer justo lo contrario del otro lado.

Esta transmisión sin cables es posible gracias a la radiación. Pero, ¿cómo se logra esto? ¿alguna vez te has preguntado cómo es posible que la energía que sale de una batería, por ejemplo, llegue de un lugar a otro “con aire de por medio”? Pues esto es posible gracias a las antenas.

Una antena es un conductor metálico que está diseñado para transformar las señales eléctricas en ondas de radio y viceversa. Lo que hace es excitar los electrones que se encuentran en el aire al aplicarles cargas eléctricas. De esta forma los electrones se cargan y se mueven esparciendo la energía que les es entregada en el aire libre.

La aplicación de la energía eléctrica sobre la antena se realiza mediante corriente alterna (el valor de la tensión y de la corriente no es constante y va subiendo y bajando de forma continua siguiendo un patrón) en cuyas variaciones está inmersa la información a enviar. La información es pretratada en el emisor (captada, mezclada, codificada y modulada en su caso) y es este paquete de información lo que se entrega a la antena con una potencia suficiente para que ésta la radie al espacio libre y pueda ser propagada de forma que sea capaz de llegar al destino, donde existirá otra antena que captará la señal y se producirá justamente el proceso contrario, hasta que lo último que se saque sea la información útil y sea entregada al destinatario.

Para que esto ocurra, el desfase entre la corriente y la tensión ha de ser de noventa grados. Esto significa que los valores máximos, por ejemplo, de tensión y corriente no se alcanzan en el mismo momento sino que cuando una de las dos está en su valor máximo la otra está en valor cero. Esto puede apreciarse de forma más clara mediante una gráfica:

Desfase tensión/corriente

Desfase tensión/corriente

En la imagen anterior, suponiendo que, por ejemplo, la línea verde se corresponda a la tensión (voltaje) y la línea roja a la corriente se puede ver que cuando una está en su valor máximo o mínimo la otra está a cero. Para que exista máxima radiación (máxima eficiencia de la antena) se busca que en la zona de emisión de la antena (ésta varía según la forma de la antena pero podemos decir que es la “punta” de la misma) exista un valor de máxima corriente que es lo que hace vibrar los electrones del aire e inicia la el fenómeno de radiación electromagnética.

Existen varios tipos de antenas según la forma en la que emitan (reciban) la señal, las zonas que abarcan, forma y constitución, pero eso lo trataré con más profundidad en otro artículo.

____________________

PiveJosé Rodríguez S. (Pive, como es conocido) es Ingeniero Técnico de Telecomunicación especializado en centrales telefónicas, redes de voz y datos y voz sobre IP, fiel aficionado al moto turismo y un absoluto entusiasta de los gadgets y las nuevas tecnologías. Posee su propia web acerca de bricolaje de la moto y es colaborador y MVP de bq Readers donde escribe artículos relacionados con el mundo de las tablets y móviles, resuelve dudas técnicas a los usuarios y participa en diferentes programas de pruebas.