Dolores RedondoDolores Redondo es una escritora donostiarra afincada en la Ribera Navarra. Muy activa en redes sociales, contaba ya con una novela publicada, Los privilegios del ángel, con Eunate Editorial, cuando dio el salto para pasar a publicar con Destino. Y el salto realmente fue kilométrico, ya que su siguiente libro, El guardián invisible, ha vendido más de 100.000 copias. Esta novela forma parte de la Trilogía del Baztan, y precisamente mañana, día 19 de noviembre, va a ver la luz el segundo libro de la misma: Legado en los huesos.

Me ha parecido un momento perfecto para contactar con Dolores y proponerle que contestara una pequeña batería de preguntas relacionadas con el libro electrónico y con su labor como escritora. A lo que ha accedido con mucha amabilidad. Esto es lo que me ha contado:

La primera pregunta es muy sencilla. ¿Lees en formato electrónico? ¿Tienes dispositivos de lectura, ya sean tabletas o lectores de tinta electrónica?

No leo en formato electrónico, tengo una tablet , un ordenador portátil , otro de mesa, un iPhone, creo que sólo me falta un reloj parlante como en el coche fantástico, todos estos dispositivos los uso para trabajar, así que resulta fácil entender que, cuando llega mi momento de ocio, al final del día, no me apetezca leer en otro dispositivo electrónico.

Al sector editorial se le han cruzado en el camino, prácticamente de golpe, una crisis económica, y los tiempos de cambio propiciados por los nuevos formatos de lectura. Seamos optimistas y pensemos que la crisis pasará, pero el libro electrónico, al menos yo lo creo, está aquí para quedarse. ¿Tú eres de los que piensan que siempre será minoritario frente al libro de papel, que se llegará a un equilibrio entre ambos formatos que irá variando poco a poco con el tiempo? ¿O que el papel puede llegar a verse reducido al reducto de los libros de coleccionista?

Creo que los libros electrónicos son tremendamente prácticos, por ejemplo en la enseñanza, no veo el día en el que pueda comprar todos los libros de texto y descargarlos a un dispositivo, y en este sentido creo que al libro electrónico aún no se le ha sacado todo su potencial. En cuanto al libro electrónico como dispositivo para leer en tiempo de ocio le vaticino un descalabro colosal en cuanto se regulen las descargas ilegales. Nos costará, porque tras las descargas ilegales están las grandes compañías de ADSL que son perfectamente conscientes de que, si no fuera por las descargas ilegales, verían reducidos sus usuarios a la décima parte. Lo que más me revuelve el estómago es oír cómo alguien dice que los autores o las editoriales ya ganan bastante dinero mientras les llenan los bolsillos a las grandes compañías telefónicas y de ADSL que, en muchos casos, no son ni de este país.

Felicitarte, sin duda alguna, porque El guardián invisible ha vendido más de 100.000 copias. Me pregunto si tienes a tu disposición datos sobre ventas de la novela en formato electrónico, y de qué peso pueden suponer respecto a las ventas totales.

Casi viene más a colación de la anterior pregunta que de ésta: las ventas en electrónico son insignificantes, las colas para las descargas ilegales, enormes.

Buscando información sobre tu novela, el propio Google ya te la juega, y te autocompleta la búsqueda con fórmulas como “el guardián invisible descargar gratis…”. Obviamente eso significa que esa búsqueda en concreto la han hecho antes muchas personas para descargárselo sin pagar. ¿Qué piensas sobre ello, cómo lo ves, te preocupa?

Claro que me preocupa, me preocupa el hecho, la impunidad y la inconsciencia del acto. Cuando me encuentro a un lector que dice “He leído el Guardián Invisible, me ha encantado, os lo recomiendo” y al lado pone un enlace para descargárselo gratis, le escribo y le ruego por favor que lo quite, tengo que decir que siempre lo quitan, siempre me piden disculpas, y la mayoría admite no haber sido muy consciente de que es un contrasentido recomendar a alguien un autor e incitarle a que le robe su trabajo. Creo que tiene bastante que ver con la accesibilidad y que esas personas no se imaginan a sí mismas metiéndose un libro en la entrepierna en un centro comercial y saliendo por la puerta. Aquí hay un enemigo y son las compañías de ADSL.

Y en relación a esto, hay mucha gente que piensa que los precios de los libros electrónicos deberían bajar. Hay incluso quienes fijan límites psicológicos de compra: unos lo ponen en 10 euros, otros lo dejan en 8. Obviamente debería depender del tipo de libro. ¿Qué opinas?

Totalmente de acuerdo, deberían de ajustarse según el libro, pero no superar la barrera de los diez estaría bien. Yo le aplicaría el índice Gin Tonic, que costasen lo mismo los libros que las copas, quizá así seríamos más conscientes de que no son caros en absoluto.

Hablemos un poco de literatura. Tras el éxito de El guardián invisible, está a punto de salir Legado en los huesos. Forman parte de una trilogía. ¿Estás trabajando ya en la tercera parte, está ya escrita, o tienes en mente alguna otra cosa?

Las historias sólo se acaban en los libros, los autores debemos aprender a limitarlas, pero una siempre lleva a otra. Es inevitable que otras historias paralelas crezcan mientras escribes, con nuevas salidas, otros intereses, otros temas, pero ahora sólo me centro en Ofrenda a la tormenta, que me tiene absolutamente seducida y que será la próxima entrega de la trilogía Baztan. Mi meta es seguir disfrutando, como lo hago, de contar estas historias, y esperar que os agraden, que os transporten, que os entretengan, y os hagan pasarlo bien pasándolo un poco mal.